Para cinco meses van los pobladores del municipio Motatán sin contar con el servicio de gas, pese a tener en su territorio la planta de distribución para el área metropolitana.

Cinco meses sin gas quiere decir: cinco meses cocinando en fogón, en cocina eléctrica o comiendo pan.

La extensión territorial de este municipio permite el uso de fogones a leña, pero es un inconveniente para los del casco central, y las familias con problemas respiratorios.

En algunos sectores las bombonas de GLP, para viviendas fueron pagadas en el mes de abril y hasta esta fecha, las familias no han contado con el servicio.

Pero «por los caminos verde$» terceras personas solicitan 10 dólares, por una bombona de gas.

Por otra parte los residentes de la parroquia Jalisco fueron testigos la semana pasada, de la llegada de 8 gandolas de gas, a la planta de llenado.

Entre tanto la lista de espera por GLP y gas residencial es de centenares de familias, no solo en Motatán sino en Valera, San Rafael de Carvajal, Escuque y Urdaneta, por nombrar algunos.

Entre el gas y el agua a los motatanenses les «arde la paciencia» pero ha habido esfuerzos y trabajos para el mejoramiento de la distribución del agua, y se nota en parte del pueblo.

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