El desolador panorama de la zona rural de Cúcuta sigue siendo el mismo que el del año pasado. La violencia y el temor se volvieron a pasear por las trochas que unen a Cúcuta con Venezuela, esta vez, en el corregimiento Guaramito.

En medio de la carretera polvorienta fueron hallados los cadáveres de dos hombres, que los atacaron con múltiples disparos.
Las autoridades conocieron el doble crimen la mañana de ayer, pero por temas de seguridad, enviaron a una funeraria hasta la escena del hecho para que levantara los cuerpos y los trasladara al Instituto de Medicina Legal, a la espera de que le adelantaran los procesos forenses correspondientes.

Los cadáveres fueron hallados uno al lado del otro. Uno de los occisos tenía tatuajes en una mano y en el cuello, que servirán para identificarlo.

Este doble crimen enciende las alarmas de las autoridades, por la posible oleada violenta que se puede desencadenar en los inicios de este año, marcando una línea mortal a lo largo y ancho de la zona de frontera, donde constantemente ocurren homicidios.

El negocio ilegal del narcotráfico, la presencia de bandas criminales y del Ejército de Liberación Nacional (Eln), sustentando sus finanzas a través de la extorsión y el contrabando, generan una combinación violenta y peligrosa para los habitantes del área rural de Cúcuta, así como para los migrantes provenientes de Venezuela que frecuentan estas trochas fronterizas.

En agosto del año pasado ocurrió un homicidio en Guaramito, lo que alertó a los habitantes de la arremetida de los grupos violentos que hacen presencia en este sector rural.

La víctima fue atacada a balazos y quedó sin vida en la mitad de la carretera, 200 metros de la frontera con el vecino país.
Los habitantes del sector de Alto Guaramito aseguraron que esta zona es utilizada constantemente por contrabandistas y por venezolanos que atraviesan al territorio colombiano a diario, buscando su sustento.
“Cuando hay problemas por acá, pues se utiliza las otras rutas de acceso que comunican con San Faustino”, dijo una mujer que pasó por la escena del crimen en ese momento.

En esa oportunidad, una comisión compuesta por uniformados de la Policía Metropolitana de Cúcuta con miembros del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, arribó de manera sigilosa hasta el lugar para trasladar el cadáver al Instituto de Medicina Legal.

Por ahora, se espera que las autoridades avancen en las pesquisas del reciente hecho para esclarecer los móviles que generar el crimen y así establecer la posible identidad de los pistoleros que alteraron el orden público en este apartado lugar de Cúcuta.


Vía La Opinión

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