Las semanas de flexibilización de la cuarentena, por Covid-19 convierten a la ciudad en un mercado; como el que caracteriza a la época decembrina.

Colas para ingresar a los supermercados y locales, no se «paran en artículos» no hay ningún tipo de distanciamiento, por lo cual el virus baila entre los que salen a realizar sus compras.

La falta de poder adquisitivo, prácticamente obliga a los comerciantes a trabajar. Y no es precisamente el comercio formal, sino los vendedores de café, verduras, cigarrillos, chupetas, tapabocas, pasteles, jugos, entre otros, son los que deben resolver la comida en sus hogares, día a día.

Con estas imágenes tomadas de las redes sociales Twitter e Instagram @ValeraRevuelta sobre la estampa de la ciudad en flexibilización queda a juicio de los usuarios, el nivel de presunta prevención en el casco urbano.

Por igual adultos, ancianos y niños aguardan en las colas para los centros comerciales, agencias bancarias, supermercados y abastos, perfumerías y panaderías, por nombrar algunos establecimientos autorizados. Entre tanto la diferencia más notable entre cuarentena radical y flexibilización, para Valera por ejemplo es la activación del transporte público y la extensión de horarios de los locales.

El dinero no alcanza, y por eso nadie se vale solo del sueldo mínimo para el sustento; ha sido el comercio informal una de las alternativas para subsistir en la ciudad y por eso ahora «todos venden algo» desde frutas como limones, mandarinas y mangos hasta bicicletas, electrodomésticos usados, helados, pulpa de frutas, calzados y ropa de segunda mano, y muchos artículos más.

Por la calle, las personas comentan ausencia de autoridades para «poner orden» entonces parece indicar que solo mediante la obligación a cargo de los funcionarios de seguridad, la colectividad previene el contagio por Covid-19.

Los residentes de otros municipios como San Rafael de Carvajal, Betijoque, Escuque, Pampanito, Urdaneta, Motatán y hasta Timotes aprovechan estos días, para llevarse productos por bulto, para poder aguantar la cuarentena en sus hogares.